Las cuentas anuales de la empresa

Las sociedades anónimas y limitadas tienen que llevar una contabilidad ordenada y adecuada, con la obligación de formular al cierre de cada ejercicio las cuentas anuales de la empresa.

cuentas anualesDesigned by Crosspixel / Freepik.

La obligación de formular las cuentas anuales.

En las sociedades anónimas y limitadas la Ley impone a los administradores sociales el deber de formular las cuentas anuales en un plazo máximo de tres meses a partir del cierre del ejercicio social.

Por consiguiente, en aquellas sociedades cuyo ejercicio coincide con el año natural (es decir, finalice el 31 de diciembre), las cuentas deberán estar formuladas antes del día 1 de abril.

Realmente hablamos de un concepto más amplio, porque además de las “cuentas anuales”, los administradores de la sociedad están obligados a formular; el “informe de gestión” y la “propuesta de aplicación del resultado”, así como, en su caso,  las cuentas y el informe de gestión consolidados.

Las cuentas anuales comprenden:

(i)  el Balance,

(ii)  la Cuenta de Pérdidas y Ganancias,

(iii)  un Estado que refleje los cambios en el Patrimonio Neto del ejercicio,

(iv)  un Estado de Flujos de Efectivo

(v)  la Memoria.

Todos estos documentos deben ser redactados con claridad y mostrar la “imagen fiel” del patrimonio, de la situación financiera y de los resultados de la sociedad.

Los Libros de los Empresarios, la Contabilidad y las Cuentas Anuales

La aprobación de las cuentas.

Formuladas las cuentas anuales por los administradores, éstas tienen que aprobarse por la Junta General de socios.

Los socios, una vez se convoque la Junta General, tienen el derecho a obtener de forma inmediata y gratuita los documentos que han de ser sometidos a la aprobación, así como en su caso, el informe de gestión y el informe del auditor.

En el caso particular de la sociedad limitada (SL), salvo que los estatutos dijeran lo contrario, desde la convocatoria los socios que representen al menos el cinco por ciento del capital tendrán el derecho a poder examinar en el domicilio social (ellos sólos o junto a un experto contable), los documentos que sirvan de soporte y de antecedente de las cuentas anuales.

Como hemos dicho, la Junta de socios tiene que aprobar las cuentas y decidir sobre la aplicación del resultado del ejercicio de acuerdo con el balance contable aprobado.

La distribución de dividendos.

Una cuestión muy importante es si ante un resultado positivo, es decir, que la sociedad haya obtenido beneficios en el último ejercicio, se va a repartir o no un dividendo a los socios.

Existen limitaciones legales al reparto de beneficios:

Art. 273. 2 LSC.

Una vez cubiertas las atenciones previstas por la ley o los estatutos, sólo podrán repartirse dividendos con cargo al beneficio del ejercicio, o a reservas de libre disposición, si el valor del patrimonio neto no es o, a consecuencia del reparto, no resulta ser inferior al capital social. A estos efectos, los beneficios imputados directamente al patrimonio neto no podrán ser objeto de distribución, directa ni indirecta.

Si existieran pérdidas de ejercicios anteriores que hicieran que ese valor del patrimonio neto de la sociedad fuera inferior a la cifra del capital social, el beneficio se destinará a la compensación de estas pérdidas.

Art. 273.3 LSC

Se prohíbe igualmente toda distribución de beneficios a menos que el importe de las reservas disponibles sea, como mínimo, igual al importe de los gastos de investigación y desarrollo que figuren en el activo del balance.

Art. 274 LSC

1. En todo caso, una cifra igual al diez por ciento del beneficio del ejercicio se destinará a la reserva legal hasta que esta alcance, al menos, el veinte por ciento del capital social.

2. La reserva legal, mientras no supere el límite indicado, solo podrá destinarse a la compensación de pérdidas en el caso de que no existan otras reservas disponibles suficientes para este fin. 

En caso de que haya beneficios y no hayan limitaciones legales al reparto del dividendo corresponderá a la Junta General de socios decidir sobre el reparto o no de dividendos.

El depósito y publicidad de las cuentas anuales.

En el mes siguiente a la aprobación de las cuentas, los administradores tienen que presentar para su depósito en el Registro Mercantil, una certificación de los acuerdos de la Junta de aprobación de las cuentas firmadas, y de aplicación del resultado, así como, en su caso, de las cuentas consolidadas a la que adjuntarán un ejemplar de cada una de ellas.

Los administradores también tendrán que presentar el informe de gestión (si fuera obligatorio) y el informe del auditor (en los casos legalmente previstos).

En los quince días posteriores a la presentación el Registrador “calificará” si los documentos presentados son los exigidos por la Ley, si están debidamente aprobados por la Junta, y si constan las preceptivas firmas.

¿Qué sucede si los administradores no depositan las cuentas en el Registro Mercantil?

En caso de incumplimiento del deber de presentación se producirá el conocido como “cierre registral”.

Consiste en la imposibilidad de inscribir en el Registro cualquier documento referido a la sociedad mientras no se depositen las cuentas.

Se exceptúan los títulos relativos al cese o dimisión de los administradores, gerentes, directores generales o liquidadores, y a la revocación o renuncia de poderes, así como a la disolución de la sociedad y nombramiento de liquidadores y a los asientos ordenados por la autoridad judicial o administrativa.

Finalmente, no depositar las cuentas en plazo podría comportar, además, la imposición de multas a la sociedad.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *