El consentimiento en el Reglamento sobre Protección de Datos

El consentimiento de la persona es la principal condición (aunque no es la única) para poder realizar un tratamiento lícito de datos personales.

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Como se explica en el post anterior, para que un tratamiento de datos personales sea lícito es necesario contar con el consentimiento de la persona cuyos datos son tratados, o con alguna otra base legítima establecida conforme a Derecho.

El tratamiento lícito según el Reglamento Europeo de Protección de Datos

Por “consentimiento” (a efectos de la regulación sobre protección de datos personales), se entiende toda manifestación de voluntad libre, específica, informada e inequívoca por la que acepta, ya sea mediante una declaración o una clara acción afirmativa, el tratamiento de datos personales.

Cuando el consentimiento legitima el tratamiento de datos personales el Reglamento Europeo establece una serie de condiciones.

Condiciones para el consentimiento.

En primer lugar quien realiza el tratamiento tiene que ser capaz de demostrar que el interesado (la persona cuyos datos son tratados), consintió el tratamiento.

A diferencia de la regulación anterior el Reglamento Europeo no admite el consentimiento tácito.

Cuando el consentimiento se preste por escrito, junto con otros asuntos, la solicitud de consentimiento se tiene que distinguir claramente de esos otros asuntos, de forma inteligible y de fácil acceso y utilizando un lenguaje claro y sencillo.

Por otra parte, se reconoce el derecho del interesado a poder retirar su consentimiento en cualquier momento.

Las particularidades del consentimiento prestados por menores en servicios de la sociedad de la información.

De acuerdo con el Reglamento, el consentimiento prestado por menores, en relación a servicios de la sociedad de la información (por ejemplo cuando se usan redes sociales), sólo será licito si estos tienen un mínimo 16 años. Por debajo de esa edad (16 años) es necesario el consentimiento o autorización del titular de la patria potestad o tutela.

Ahora bien, la norma prevé que los Estados puedan fijar por Ley una edad inferior, siempre que no sea inferior a 13 años.

En España el Reglamento del año 2007 de desarrollo de la LOPD fija en 14 años la edad para que los menores puedan prestar su consentimiento.

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