El tratamiento lícito según el Reglamento Europeo de Protección de Datos

La normativa sobre protección de datos personales obliga a que los datos personales sean tratado de manera lícita, leal y transparente en relación con el interesado.

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El nuevo Reglamento Europeo explica en sus considerando (40) que para que un tratamiento sea lícito, los datos personales tienen que ser tratados con el consentimiento de la persona (a la que la norma llama el interesado) o sobre alguna otra base legítima establecida conforme a Derecho, ya sea por el mismo Reglamento o en virtud de otro Derecho de la Unión o de los Estados miembros.

¿Adaptado al Reglamento Europeo de Protección de Datos?

Pero ¿qué es un tratamiento de datos?

Un tratamiento es todo aquello que podemos hacer con los datos personales, como la recogida, registro, organización, estructuración, conservación, adaptación o modificación, extracción, consulta, utilización, comunicación por transmisión, difusión o cualquier otra forma de habilitación de acceso, cotejo o interconexión, limitación, supresión o destrucción.

¿Cuándo es lícito el tratamiento?

El Reglamento dice que para que el tratamiento sea lícito se deberá cumplir con al menos una de las siguientes condiciones.

a)  El interesado dio su consentimiento para el tratamiento de sus datos para uno o varios fines específicos;

b)  Es necesario para la ejecución de un contrato en el que el interesado es parte o para la aplicación a petición de este de medidas precontractuales;

c)  Es necesario para el cumplimiento de una obligación legal aplicable al responsable del tratamiento;

d)  Es necesario para proteger intereses vitales del interesado o de otra persona física;

e)  Es necesario para el cumplimiento de una misión realizada en interés público o en el ejercicio de poderes públicos conferidos al responsable del tratamiento;

f)  Es necesario para la satisfacción de intereses legítimos perseguidos por el responsable del tratamiento o por un tercero, siempre que sobre dichos intereses no prevalezcan los intereses o los derechos y libertades fundamentales del interesado que requieran la protección de datos personales, en particular cuando el interesado sea un niño. 

El Reglamento prevé que en el caso de los apartados c) y e) los Estados miembros puedan introducir disposiciones más específicas, fijando de manera más precisa requisitos específicos de tratamiento y otras medidas que garanticen un tratamiento lícito y equitativo.

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