El acuerdo de confidencialidad

Un acuerdo de confidencialidad, conocido en inglés como NDA (non discloure agreement) es un documento / contrato / pacto, en el que una de las partes se compromete a no divulgar a terceras personas información de carácter confidencial que le facilita la otra parte.

NDA

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Con la suscripción de este tipo de acuerdos se busca, básicamente, proteger una «información sensible» (como pueden ser: procesos de negocio, planes estratégicos, procesos, clientes, estudios de mercado, etc) a la que va a tener acceso otras personas. Las razones para permitir el acceso a datos «confidenciales» pueden ser muy variados, por citar algunos ejemplos; cuando una startup negocia una ronda de financiación con posibles inversores o cuando se valora la posible fusión con un competidor.

En esos y otros casos los emprendedores suelen tener miedo a mostrar información «sensible» de la empresa a personas ajenas, y que si no prospera la operación, dicha información pueda ser utilizada o facilitada a la competencia.

Así, resulta ciertamente habitual la tendencia a exigir a la otra parte la inmediata suscripción de un acuerdo de confidencialidad ante la más mínima muestra de información de la empresa.

Ahora bien, aunque dichos acuerdos son perfectamente válidos y son utilizados con frecuencia, su exigencia deberá mesurarse en función de las circunstancias concretas de cada caso.

Entre los pactos más habituales de un acuerdo de confidencialidad está la conocida como «cláusula penal» o indemnizatoria, para el supuesto de que una de las partes incumpla los deberes de confidencialidad acordados.

 

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