La reclamación de deuda en el proceso monitorio

La Ley de Enjuiciamiento Civil regula un procedimiento especial, denominado “monitorio”, con el que reclamar deudas de una forma sencilla y ágil. Tanto si vas a demandar, como si te han demandando, conviene que conozcas cuáles son los principales pasos y qué puedes hacer en cada uno de ellos.

monitorio

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Como primer requisito, para poder acudir al proceso monitorio, la deuda cuya cuantía se reclame tiene que ser (i) dineriaria, es decir,  una deuda económica y, además ser; (ii) líquida (que la podamos expresar numéricamente), (iii) determinada (un importe preciso), (iv) vencida (el deudor haya incumplido su obligación de pagar en el plazo previsto) y (v) exigible (sea reclamable al deudor).

Un segundo requisito, necesario para iniciar la reclamación, es que dicha deuda se fundamente en uno o varios documentos.

Art. 812 LEC

1. Podrá acudir al proceso monitorio quien pretenda de otro el pago de deuda dineraria de cualquier importe, líquida, determinada, vencida y exigible, cuando la deuda se acredite de alguna de las formas siguientes: 

 1º Mediante documentos, cualquiera que sea su forma y clase o el soporte físico en que se encuentren, que aparezcan firmados por el deudor o con su sello, impronta o marca o con cualquier otra señal, física o electrónica. 

 2º Mediante facturas, albaranes de entrega, certificaciones, telegramas, telefax o cualesquiera otros documentos que, aun unilateralmente creados por el acreedor, sean de los que habitualmente documentan los créditos y deudas en relaciones de la clase que aparezca existente entre acreedor y deudor.

2. Sin perjuicio de lo dispuesto en el apartado anterior y cuando se trate de deudas que reúnan los requisitos establecidos en dicho apartado, podrá también acudirse al proceso monitorio, para el pago de tales deudas, en los casos siguientes:

 1º Cuando, junto al documento en que conste la deuda, se aporten documentos comerciales que acrediten una relación anterior duradera.

 2º Cuando la deuda se acredite mediante certificaciones de impago de cantidades debidas en concepto de gastos comunes de Comunidades de propietarios de inmuebles urbanos.

Las fases del proceso monitorio.

a) Inicio.

La reclamación monitoria se inicia con la presentación por el acreedor de un escrito ante el Juzgado de Primera Instancia donde tenga su domicilio el deudor (es decir, donde resida o este domiciliada la persona física o jurídica que haya impagado la deuda).  En este escrito inicial, el reclamante tendrá que indicar su identidad y domicilio, así como los del  acreedor, y el origen y cuantía de la deuda, acompañando al escrito el documento o documentos que acrediten su reclamación.

Para presentar la petición inicial de monitorio no es necesario contar con abogado y procurador, y el peticionario podrá utilizar el impreso o formulario estándar que facilite la Administración de Justicia.

b) Admisión a trámite.

Presentada la reclamación el Juzgado tendrá que realizar un primer filtro, que consistirá en comprobar si con la citada petición se han presentado documentos, que unidos a lo alegado por el reclamante en el escrito, constituyen un principio de prueba de la existencia de la deuda.

En el caso de que la deuda tenga su origen en un contrato suscrito entre un empresario o profesional y un consumidor o usuario, el Juez lo examinará por si hubieran cláusulas que pudieran ser declaradas abusivas, y si así lo considerase tendrá que oír a las partes, y posteriormente resolver lo que proceda.

Si finalmente el Juez entiende que una cláusula o cláusulas son abusivas, determinará además las consecuencias de dicha decisión, acordando; (1) la improcedencia de la reclamación o (2) la continuación del procedimiento sin aplicación de la cláusula o cláusulas. En caso de que el tribunal no estimase la existencia de clausulas abusivas, continuará el procedimiento.

La decisión del Juez es susceptible de recurso de apelación.

c) Requerimiento de pago.

Si el procedimiento continua, el juzgado requerirá al deudor, para que en plazo de 20 días, (a) pague la deuda reclamada y lo acredite ante el tribunal, o (b) comparezca en el procedimiento para oponerse al monitorio, explicando en su escrito de oposición  de forma fundada y motivada las razones por las que no debe en todo o en parte la cantidad reclamada.

Si eres el demandado, es muy importante que controles el plazo de 20 días (hábiles) otorgado por el juzgado, y cuyo cómputo se inicia desde el moment0 de la notificación / reclamación por el juzgado. Transcurrido ese plazo el deudor no podrá oponerse.

d) Finalización.

Requerido de pago el deudor, dependiendo de lo que haga éste en el plazo de 20 días, el proceso se archiva o continua de una manera u otra:

–   Si el deudor atendiese el requerimiento de pago, en cuanto lo acredite, se dictará un decreto de archivo.

–  Si el deudor no paga la deuda, ni comparece para oponerse, se dictará un decreto dando por finalizado el monitorio. El acreedor podrá entonces solicitar al juzgado que se despache ejecución contra el demandado (es decir que el juzgado empiece a embargar al acreedor hasta cobrar íntegramente la deuda).

Si la deuda es superior a 2.000 euros, siempre será necesario abogado y procurador, al igual que para presentar escrito de oposición.

–   Si el deudor presenta escrito de oposición en plazo, el procedimiento continuará con el tipo de juicio que corresponda. Es decir, el monitorio se convertirá en un procedimiento de juicio verbal si la deuda reclamada es inferior a 6.000 euros y en procedimiento de juicio ordinario si es superior.

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