La Ley de la Segunda Oportunidad y sus requisitos

La ley de la segunda oportunidad es un mecanismo introducido en la normativa concursal que permite a las personas físicas (deudoras de buena fe), reestructurar y, en su caso, cancelar sus deudas.

Actualización 2021 post sobre la Ley de la segunda oportunidad.

Ley de la segunda oportunidad

¿Qué es la Ley de la segunda oportunidad?

La Ley de la segunda oportunidad es un mecanismo introducido en el 2015 en la normativa Concursal (TRLC), pensado para las personas físicas (particulares, empresarios, autónomos) que, ante un fracaso económico empresarial o personal, no pueden hacer frente a sus deudas (lo que se conoce como insolvencia). 

Con la Ley de la segunda oportunidad se busca que las personas físicas puedan encarrilar nuevamente sus vidas sin tener que mantener indefinidamente deudas que no pueden pagar.

Para acogerse a la Ley de la segunda oportunidad la persona tendrá que cumplir unos requisitos, como ser considerado deudor de buena fe y abonar unos umbrales de deuda.

Fases de la Ley de la segunda oportunidad.

Simplificando el proceso, la persona en situación de insolvencia primero intentará un acuerdo extrajudicial de pagos con su acreedores y, cuando éste no sea posible, se declarará en concurso de acreedores, y solicitará al Juez la exoneración de las deudas insatisfechas.

La segunda oportunidad podemos dividirla en 2 grandes bloques:

1) Fase extrajudicial: el acuerdo extrajudicial de pagos.

Se trata de un proceso de mediación extrajudicial en el que se intenta alcanzar con los acreedores un acuerdo de reestructuración de las deudas.

En este post explico en qué consiste.

El acuerdo extrajudicial de pagos y la segunda oportunidad

La propuesta de acuerdo dependerá de las circunstancias concretas de cada persona. Un ejemplo de propuesta de reestructuración podría consistir en  un «plazo» (de pago) de 3 años y una «quita» (reducción de la deuda) del 50 %.

Es muy importante que el ofrecimiento a los acreedores sea real y la propuesta se ajuste a las posibilidades de pago de la persona. Por ello, es fundamental que cuentes con el asesoramiento de un abogado especializado en la Ley de la segunda oportunidad antes de iniciar el proceso.

2) Fase judicial: el concurso de acreedores.

Cuando no ha sido posible alcanzar un acuerdo la persona deberá acudir al concurso de acreedores. Se trata de un procedimiento judicial en el que se liquida el patrimonio de la persona (inmuebles, vehículos, acciones, etc) para obtener ingresos con los que pagar las deudas.

A veces sucederá que el deudor no tenga ni siquiera bienes que liquidar.

Pues bien, tras la liquidación podemos encontrarnos 3 posibilidades:

(i) Que ésta haya permitido pagar todas las deudas (por lo que el proceso finaliza),

(ii) Que no se haya obtenido dinero para pagar a los acreedores (la deuda sigue siendo la misma) o,

(iii) Que solo se haya podido abonar una parte (la deuda se ha reducido, pero sigue existiendo).

¿Qué sucede con la deuda pendiente tras la liquidación?

Antes de la Ley de la segunda oportunidad la persona quedaba responsable de las deudas no satisfechas. Para evitar esta situación, ciertamente dramática, se introdujo el mecanismo de la segunda oportunidad:  

(…) «en los casos de conclusión del concurso por liquidación o insuficiencia de masa activa, el deudor persona natural quedará responsable del pago de los créditos insatisfechos, salvo que obtenga el beneficio de exoneración del pasivo insatisfecho«.

La exoneración de las deudas pendientes (el BEPI).

En la fase de conclusion del concurso (por finalización de la liquidación o por insuficiencia de bienes que liquidar), se podrá solicitar al Juez la exoneración de las deudas pendientes. Esto se denomina, beneficio de exoneración del pasivo insatisfecho (o BEPI).

En este post se explica con más detalle este mecanismo de segunda oportunidad.

¿Cuáles son los requisitos para el BEPI?

En primer lugar, para poder acogerse a la ley segunda oportunidad la persona deberá ser deudor de buena fe.

1.º Que el concurso no haya sido declarado culpable. [No obstante, si se debiera al retraso en solicitar el concurso el Juez podrá conceder el beneficio atendiendo a las circunstancias].

2.º Que el deudor no haya sido ni condenado en sentencia firme por determinados delitos.

Además, la persona deberá cumplir el siguiente presupuesto objetivo:

3.º Haber satisfecho en el concurso todos los créditos contra la masa y privilegiados y, si reunía los requisitos para poder hacerlo, haber celebrado o, al menos, intentado celebrar un acuerdo extrajudicial de pagos. [En caso de no haber intentado el acuerdo se le exigirá además, haber satisfecho un 25 % de los créditos ordinarios].

Si se cumplen estos requisitos el Juez concederá la exoneración de las deudas.

¿Puede revocarse la exoneración?

La Ley preve un plazo de 5 años en el que los acreedores podrán solicitar la revocación, si se constatase que el deudor ha ocultado la existencia de bienes o derechos o de ingresos, salvo que estos fueran inembargables.

La vía indirecta del plan de pagos.

¿Qué pasa si no se ha podido cumplir el presupuesto objetivo (de abono de determinados créditos)?

Como alternativa, el deudor que sí cumpla los requisitos para ser considerado deudor de buena fe, podrá solicitar la exoneración por la vía indirecta del pan de pagos.

Para ello, deberá presentar para su aprobación, una propuesta de plan de pagos de los créditos contra la masa, concursales privilegiados, por alimentos y de la parte de los créditos ordinarios que incluya el plan.

La ley exige que la persona:

(a) No haya rechazado dentro de los 4 años anteriores al concurso una oferta de empleo adecuada a su capacidad, (b) No haya incumplido los deberes de colaboración e información en el concurso, y (c) no haya obtenido el BEPI dentro de los 10 últimos años.

La exoneración por esta vía será provisional.

Transcurrido el plazo fijado para el cumplimiento del plan de pagos (5 años) se deberá solicitar al Juez que conceda el carácter definitivo.

Si el deudor hubiera incumplido el plan de pagos, la Ley faculta al Juez para declarar la exoneración definitiva, si se hubiera destinado un mínimo de ingresos al cumplimiento del plan (al menos, la mitad de los ingresos no tuviesen la consideración de inembargables, o la cuarta parte cuando concurriesen las circunstancias previstas en el artículo 3.1, letras a) y b), del Real Decreto-ley 6/2012).

¿Necesitas asesoramiento sobre la Ley de la segunda oportunidad? Puedes contactar conmigoescribirme a jraul@quintalegal.com.

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