La Ley de Segunda Oportunidad y sus requisitos

La ley de segunda oportunidad es un mecanismo introducido en la normativa concursal que permite a las personas físicas, que cumpla una serie de requisitos, poder cancelar sus deudas.

Ley de segunda oportunidad

¿Qué es la Ley segunda oportunidad?

La Ley de Segunda Oportunidad es un mecanismo introducido en la Ley Concursal (TRLC), pensado para ayudar a personas físicas que, ante un fracaso económico empresarial o personal, no pueden hacer frente a sus deudas (lo que se conoce como insolvencia). Con la ley de segunda oportunidad se busca que esas personas puedan encarrilar nuevamente sus vidas sin tener que mantener indefinidamente una mochila de deudas.

Para poder acogerse a la Ley de segunda oportunidad, la persona natural (sea o no empresario), tendrá que cumplir una serie de requisitos para ser considerado deudor de buena fe y abonar unos umbrales de deuda.

Fases de la Ley de segunda oportunidad.

Generalmente, el proceso se dividirá en 2 grandes bloques:

1) El acuerdo extrajudicial de pagos.

Se trata de un proceso de mediación extrajudicial para tratar de alcanzar un acuerdo de pago con los acreedores.

En este post explico en qué consiste.

El acuerdo extrajudicial de pagos

La propuesta de acuerdo que se haga a los acreedores dependerá de las circunstancias de cada caso. Un ejemplo de propuesta podría ser establecer “plazo” (calendario de pago) de 3 años y una “quita” (reducción del importe a pagar) del 50 %.

Es muy importante que el ofrecimiento sea real y la propuesta se ajuste a las posibilidades de pago de esa persona.

2) Si no es posible el acuerdo: concurso de acreedores.

Si no se alcanza un acuerdo, la persona física debe iniciar un concurso de acreedores en el que se liquidará su patrimonio (inmuebles, vehículos, acciones, etc).

Con dicha liquidación se busca obtener ingresos con los que pagar las deudas. A veces sucederá que el deudor no tenga bienes que liquidar.

Pues bien, tras la liquidación podemos encontrarnos 3 posibilidades:

– Que ésta haya permitido pagar todas las deudas,

Que no se haya obtenido dinero para pagar a los acreedores (la deuda sigue siendo la misma) o,

Que solo se haya podido abonar una parte (la deuda se ha reducido, pero sigue existiendo).

Y, ¿qué sucede con la deuda pendiente?

Antes de la ley de segunda oportunidad la persona quedaba responsable de las deudas no satisfechas. Para evitar esta situación, ciertamente dramática, se ha introducido el mecanismo de segunda oportunidad:

(…) “en los casos de conclusión del concurso por liquidación o insuficiencia de masa activa, el deudor persona natural quedará responsable del pago de los créditos insatisfechos, salvo que obtenga el beneficio de exoneración del pasivo insatisfecho”.

La exoneración de las deudas (o mecanismo de segunda oportunidad).

Concluido el concurso (por la liquidación del patrimonio, o por insuficiencia de bienes que liquidar), se deberá solicitar al Juez la exoneración de las deudas pendiente. Esto se denomina en la Ley beneficio de exoneración del pasivo insatisfecho (o BEPI).

En este post se explica con más detalle este mecanismo de segunda oportunidad.

¿Cuáles son los requisitos para el BEPI?

En primer lugar, para poder acogerse a la ley segunda oportunidad la persona deberá ser deudor de buena fe.

1.º Que el concurso no haya sido declarado culpable. [No obstante, si se debiera al retraso en solicitar el concurso el Juez podrá conceder el beneficio atendiendo a las circunstancias].

2.º Que el deudor no haya sido ni condenado en sentencia firme por determinados delitos.

Además, la persona deberá cumplir el siguiente presupuesto objetivo:

3.º Haber satisfecho en el concurso todos los créditos contra la masa y privilegiados y, si reunía los requisitos para poder hacerlo, haber celebrado o, al menos, intentado celebrar un acuerdo extrajudicial de pagos. [En caso de no haber intentado el acuerdo se le exigirá además, haber satisfecho un 25 % de los créditos ordinarios].

Si se cumplen estos requisitos el Juez concederá la exoneración de las deudas.

¿Puede revocarse la exoneración?

La Ley preve un plazo de 5 años en el que los acreedores podrán solicitar la revocación, si se constatase que el deudor ha ocultado la existencia de bienes o derechos o de ingresos, salvo que estos fueran inembargables.

La vía indirecta del plan de pagos para el deudor de buena fe.

¿Qué pasa si no se ha podido cumplir el presupuesto objetivo? Como alternativa, el deudor que sí cumpla los requisitos para ser deudor de buena fe, podrá solicitar la exoneración por la vía indirecta del plan de pagos.

Para ello, deberá presentar para su aprobación, una propuesta de plan de pagos de los créditos contra la masa, concursales privilegiados, por alimentos y de la parte de los créditos ordinarios que incluya el plan.

La ley exige que la persona:

(a) No haya rechazado dentro de los 4 años anteriores al concurso una oferta de empleo adecuada a su capacidad, (b) No haya incumplido los deberes de colaboración e información en el concurso, y (c) no haya obtenido el BEPI dentro de los 10 últimos años.

La exoneración por esta vía será provisional.

Transcurrido el plazo fijado para el cumplimiento del plan de pagos (5 años) se deberá solicitar al Juez que conceda el carácter definitivo.

Si el deudor hubiera incumplido el plan de pagos, la Ley faculta al Juez para declarar la exoneración definitiva, si se hubiera destinado un mínimo de ingresos al cumplimiento del plan (al menos, la mitad de los ingresos no tuviesen la consideración de inembargables, o la cuarta parte cuando concurriesen las circunstancias previstas en el artículo 3.1, letras a) y b), del Real Decreto-ley 6/2012).

¿Necesitas más información sobre la segunda oportunidad? Puedes contactar conmigoescribirme a jraul@quintalegal.com.

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