Cómo cerrar una startup: el concurso de acreedores

Cerrar una startup puede ser un proceso doloroso, aunque sepamos por estadísticas que un gran número de ellas no superara los 3 años de vida.

cerrar una startup

La decisión de cerrar la startup.

La decisión de cerrar la compañía puede deberse a diferentes razones. Por ejemplo, cuando se producen discrepancias insuperables entre los socios que ocasionan un bloqueo societario y la paralización de sus órganos sociales(en cuyo caso la LSC contempla el deber de disolver la sociedad). Sin embargo, lo habitual será que el cierre se deba a motivos económicos. Como, cuando la startup no ha sido capaz de cerrar una nueva ronda de financiación y se encuentre en una situación de insolvencia («quiebra económica»). 

Desde un punto de vista jurídico mercantil el cierre de una startup comportará la extinción de la sociedad en el registro mercantil.  

Por ello, no es un cierre correcto limitarse a dar de baja la sociedad en Hacienda (dejándola como «empresa zombi»), pues la misma continuará existiendo en el tráfico jurídico hasta que no se produzca su extinción registral.

Entonces, ¿qué hay que hacer para extinguir una sociedad?

Disolución o concurso.

La extinción puede conseguirse disolviendo y liquidando la sociedad. Pero, si la compañía se encuentra en situación de insolvencia (imposibilidad de cumplir regularmente con sus obligaciones), deberá solicitar en el Juzgado que se le declare en concurso de acreedores.

En este post explico las diferencias entre disolución y concurso.

Disolución de la sociedad o Concurso de Acreedores

El concurso de acreedores de una startup.

La sociedad (esto es, su órgano de administración) deberá solicitar el concurso de acreedores dentro del plazo de los 2 meses siguientes a haber conocido (o debido conocer) su estado de insolvencia

Respetar ese plazo de 2 meses es muy importante para evitar que los administradores sociales puedan incurrir en responsabilidades personales a causa del retraso en la solicitud.

El concurso de acreedores no implica necesariamente el cierre de la compañía (pues existe la posibilidad de alcanzar un conveniocon los acreedores para reestructurar la deuda y continuar con su actividad). No obstante, cuando no es posible el convenio el concurso comportará la liquidación de la sociedad.

Simplificando, en el concurso de acreedores se cuantificarán todos los ACTIVOS y PASIVOS de la compañía, liquidándose seguidamente el patrimonio para pagar con el dinero obtenido deudas. La principal particularidad de una startup, respecto a otro tipo de empresas, será que sus activos serán básicamente intangibles.

Finalizada la liquidación, el Juez ordenará la extinción de la sociedad.

¿Necesitas asesoramiento sobre el cierre de una startup? Puedes contactar conmigoescribirme a jraul@quintalegal.com.

Para saber más sobre el concurso de acreedores.

El concurso de acreedores.

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