El derecho de autor. La Propiedad Intelectual.

En este post realizaré una breve introducción a los derechos que la Ley confiere al autor de una obra de carácter literario, artístico o científico, también conocidos como “Propiedad Intelectual”.

¿Qué es la propiedad intelectual?

Como propiedad intelectual nos referimos al conjunto de derechos que la Ley otorga a los autores de las obras con carácter literario, artístico o científico.

En nuestro ordenamiento la “propiedad intelectual”, aunque con muchas similitudes, se diferencia de la “propiedad industrial”. Esta última comprende; (i) las invenciones o creaciones intelectuales de aplicación industrial, siendo la figura más conocida la de la “patente”, o (ii) los signos distintivos, como son la “marca” o la “denominación comercial”.

El artículo 1 de la Ley de Propiedad Intelectual (en adelante LPI) declara la naturaleza personalista del derecho de autor al afirmar que: “la propiedad intelectual de una obra, literaria, artística o científica corresponde al autor por el sólo hecho de su creación“.

Por tanto, el derecho de autor nace desde la creación de la obra -literaria, artística o científica-, independientemente de su inscripción o no en un registro.

Otra característica esencial del régimen de la propiedad intelectual es la dualidad de derechos que conceden al autor, distinguiéndose por un lado los derechos de carácter personal (conocidos como derechos morales), y que debido a su condición como personalísimos son irrenunciables, inembargable e inalienables, y de otro  los derechos de carácter patrimonial (aquellos relacionados con la explotación económica de la obra).

Propiedad Intelectual

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Contenido y características de lo derecho moral

Otorgan a su autor los siguientes derechos:

1. Decidir sobre la divulgación o no de su obra (es decir, hacer la obra accesible por primera vez al público o dejarla como inédita).

2. Determinar si dicha divulgación ha de hacerse con su nombre, bajo seudónimo o signo, o anónimamente.

3. Exigir el reconocimiento de su condición de autor.

4. Exigir el respeto a la integridad de la obra e impedir cualquier deformación, modificación, alteración o atentado contra ella.

5. Modificar la obra (aunque respetando los derechos adquiridos por terceros y las exigencias de protección de bienes de interés cultural).

6. Retirar la obra del comercio por cambio de sus convicciones intelectuales o morales (previa indemnización de los daños y perjuicios a los titulares de derechos de explotación).

7. Acceder al ejemplar único o raro de la obra en poder de otro, a fin de ejercitar el derecho de divulgación o cualquier otro que le corresponda.

Estos derechos son personalísimos y, en consecuencia, el autor no podrá transmitirlos a un tercero en vida. Sólo en el caso de fallecimiento, el ejercicio de los derechos indicados en los puntos 3 (reconocimiento condición de autor) y 4 (integridad de la obra) corresponderán, sin límite de tiempo, a la persona física o jurídica a la que el autor se los haya conferido por disposición de última voluntad, y en su defecto, a los herederos de éste.

Contenido y características del derecho exclusivo de explotación de la obra.

Igualmente el autor tiene en exclusiva el derecho a explotar y obtener una remuneración económica por su obra en cualquier forma y, en especial, los siguientes derechos reconocidos en la LPI:

a) Reproducción (fijación directa o indirecta, provisional o permanente, por cualquier medio y en cualquier forma, de toda la obra o parte de ella, que permita su comunicación o la obtención de copias).

b) Distribución (puesta a disposición del público del original o de las copias de la obra mediante su venta, alquiler, préstamo o cualquier otra forma).

c) Comunicación pública (acto por el cual una pluralidad de personas puede tener acceso a la obra sin previa distribución de ejemplares a cada una de ellas).

d) Transformación (comprende la traducción, adaptación y cualquier otra modificación en su forma de la que derive una obra diferente).

A diferencia de los derechos morales, los patrimoniales son transmisibles durante la vida del autor, además de a su muerte.

En cuanto a su duración, los derechos de explotación de la obra duran toda la vida del autor y setenta años después de su muerte o declaración de fallecimiento.

Transcurrido ese plazo, la extinción de los derechos de explotación determinan su paso al “dominio público”.

¿Qué es el dominio público?

Cuando una obra es de dominio público cualquiera puede utilizarla, siempre que se respete su autoría y la integridad de la obra.

3 Comments El derecho de autor. La Propiedad Intelectual.

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