En un concurso de acreedores se cuantifican todas las deudas del concursado y, además, esos créditos concursales se tienen que clasificar en función de lo dispuesto en la Ley Concursal.
Declarado el concurso de acreedores, la regla general es la imposibilidad de los acreedores de iniciar ejecuciones contra el patrimonio del concursado.
Con el inicio de la crisis económica se dispararon el número de empresas en situación de concurso de acreedores, dada su imposibilidad de cumplir regularmente con sus obligaciones de pago.
El Juzgado Mercantil nº 1 de Sevilla, encargado de conocer el concurso de Real Betis Balompié, S.A.D., ha dictado Sentencia calificando «culpable» el concurso y condenado a varios de los antiguos consejeros (administradores) de la sociedad.