La legislación española sobre propiedad intelectual otorga una serie de derechos al fotógrafo, como realizador de una fotografía, diferenciando varios grados de protección.
En el ordenamiento jurídico español, en consonancia con la normativa europea, el software (programas de ordenador, Apps, etc), encuentra su protección en el derecho de autor y, más concretamente, en la Ley de Propiedad Intelectual.
La Ley de Sociedades de Capital establece unas reglas para la adopción de acuerdos en la junta general diferenciando entre la sociedad anónima y la limitada.
En las sociedades anónimas y limitadas las cuentas anuales (y, en su caso el informe de gestión), tienen que ser revisadas por un auditor de cuentas en determinados casos.